lunes, 14 de mayo de 2012

La Financiación de Autónomos y Pymes V: la Línea de Crédito

Una línea de crédito, también conocida como cuenta de crédito o póliza de crédito, no es más que una cuenta corriente con un límite autorizado por el banco para quedar en negativo hasta una cierta cantidad acordada entre el cliente y la entidad financiera.

La cuenta de crédito sirve para cubrir los desfases de tesorería que tengamos en nuestro negocio. Supongamos por un momento que somos una pyme o un autónomo que se dedica a fabricar marcos de aluminio, y recibimos el encargo de fabricar 600 marcos de aluminio. Para acometer dicho encargo tendremos que comprar material, pagar sueldos, electricidad, etc., por lo tanto tendremos unos costes de fabricación importantes y, suponiendo que tardamos 2 meses en terminar la producción, hasta que la entregamos a nuestro cliente y éste nos paga, habrán transcurrido esos dos meses y mientras tanto no habremos visto un sólo euro, por lo que si no tenemos la suficiente liquidez, nos veríamos incapaces de acometer este proyecto.


La utilización de la línea de crédito
Con la cuenta de crédito, en nuestro ejemplo, dispondríamos de un crédito para poder comprar el material, pagar nóminas, seguros sociales, gastos generales, etc., hasta completar la producción, y una vez cobremos el encargo, ingresaríamos nuevamente en la línea de crédito, dejando ésta nuevamente en positivo.

Por tanto, el uso correcto de una línea de crédito es: disposición del crédito en momentos de compra de mercancía o períodos de producción, para que según vamos cobrando ir reduciendo el crédito dispuesto, ya que en caso de que dispusiéramos del crédito y nunca lo reponemos, el uso sería incorrecto, puesto que acumularíamos una deuda continua de la producción o las compras diarias y que al vencimiento del contrato no tendríamos capacidad de devolver o liquidar, con lo cual una deuda que en principio tenía un sentido de corto plazo (compra de mercancía o producción) acabaría convirtiéndose en una deuda a largo plazo, puesto que en el momento en el que el banco detectara un mal uso de la cuenta de crédito o de nuestra imposibilidad de devolver el dinero, al vencimiento nos reconducirá la operación a un préstamo en el mejor de los casos, por lo que nos veríamos pagando en 3 ó 5 años la compra de mercancía o la producción de el último año, lo cual sería un disparate desde el punto de vista financiero.

Plazo de una línea de crédito
Este contrato tiene una duración determinada, es decir, el banco nos permite disfrutar de las condiciones pactadas y el límite de crédito marcado durante un determinado tiempo, generalmente el plazo normal de una cuenta de estas características es de 12 meses, y si ambas partes están de acuerdo en estudiar su renovación por otros 12 meses, el banco nos solicitará la documentación pertinente para analizar su viabilidad con antelación al vencimiento de la misma. En caso de que el banco estime NO conveniente su renovación, nos pedirá que devolvamos todo el dinero, o bien nos convertirá la cuenta de crédito en un préstamo para que lo devolvamos en un plazo razonable, dependiendo de la capacidad que tengamos para devolver lo dispuesto.

El límite de la línea de crédito
El límite de una línea de crédito suele ir determinado por el volumen de facturación de nuestro negocio, así como del período medio de maduración de las ventas, que es como decir el tiempo medio que transcurre desde que recibimos un pedido y finalmente cobramos por él. De esta forma, si nuestra facturación es de 100.000 euros al año y tenemos un período medio de maduración de las ventas de unos 15 días, nuestra necesidad de liquidez a corto plazo puede calcularse aproximadamente según:

                           15/365 * 100.000 euros = 4.109 euros

Esto es pura teoría, y en la práctica habría que tener en cuenta otros condicionantes, como los gastos  extraordinarios o estacionales que pudiera tener el negocio, así como otros factores de la producción. No obstante, lo que si está claro es que entre mayor sea nuestra facturación, mayores serán las necesidades de liquidez si no disponemos de tesorería suficiente, así como que va a depender del período medio de maduración de la venta, pues entre más se tarde en realizar, mayor será también la necesidad de liquidez o financiación.

Las condiciones: precios
Otro aspecto a tener en cuenta son las condiciones de la cuenta de crédito, pues se trata de un contrato formalizado en póliza que normalmente se interviene ante notario, por lo que las condiciones no cambian salvo que las partes de mutuo acuerdo, pacten lo contrario. Además del límite y del plazo, los aspectos más importantes serán:

- Tipo de interés: puede ser fijo o variable, y será el porcentaje que pagaremos al banco por el dinero que utilicemos. Se expresa en tipo anual nominal, y se calcula en función del dinero utilizado del crédito x el número de días x el tipo de interés. Entre más tiempo dispongamos del crédito, más intereses pagaremos.

- Comisión de no disponibilidad o de saldo no dispuesto: es curioso, pero el banco también nos cobrará una comisión por el saldo del crédito que no utilicemos, así que en este caso, el banco nos cobra si lo usamos y si no lo usamos. Normalmente se expresa en una comisión porcentual trimestral, y lo normal es que no supere el 0,50% trimestral (2% anual). Los bancos suelen argumentar esta comisión en que nos han reservado un crédito para nuestro uso, por lo tanto la reserva de ese dinero tiene un coste de oportunidad para ellos.

- Comisión de apertura, estudio o renovación: comisión que cobra el banco por abrir o renovar el crédito; podéis esperar cualquier cosa, pero daos por satisfechos si os cobran alrededor del 1%.

- Interés de demora: en caso de que llegado el vencimiento de la cuenta de crédito aún mantengamos crédito dispuesto, el banco cobrará por ello a un tipo muy superior, alrededor del 20% nominal anual, aparte de que pondrán en marcha la maquinaria legal del banco para reclamar la deuda vencida.

- Comisión de excedido: si por una casualidad, en un momento puntual debemos utilizar más crédito del asignado, y el banco nos lo permite, por el dinero que superemos el límite pactado, nos cobrarán una comisión proporcional a dicho excedido, además del tipo de interés.

¿Cómo negociar las condiciones con el banco?
Dependerá del uso que le vayamos a dar a la línea de crédito. Si nuestro uso va a ser intensivo y normalmente aprovechamos el límite totalmente, nos interesará negociar muy bien el tipo de interés. Si por el contrario el uso que vamos a darle a la cuenta de crédito es testimonial, y casi que la queremos tener como precaución ante una eventual necesidad imprevista, lo importante será negociar muy bien las comisiones en general y la de disponibilidad en particular.

Normalmente el banco nos pedirá, tanto si somos un autónomo o tenemos una pyme, que contratemos un seguro de vida para cubrir el riesgo de fallecimiento del "alma mater" del negocio, cosa que nosotros tenemos que aprovechar para negociar a la baja la comisión de apertura, ya que el banco se va a beneficiar de la prima de dicho seguro de vida.

Si además, les contratamos otros productos conjuntamente con la operación (ya sean seguros del negocio, datáfonos, pago de nóminas, o productos de nuestras finanzas particulares), aprovechemos la ocasión para  negociar el tipo de interés o la comisión de disponibilidad.

La concesión
La documentación que nos van a pedir para este estudio es la misma que hemos comentado en anteriores post de esta serie (el Banco, el Descuento Comercial, ...), con la particularidad de que el banco tendrá especial atención a los límites de líneas de crédito que ya tengamos disponibles y dispuestos en otras entidades (si los tenemos) y en caso de renovación, el uso que le damos a esta financiación, puesto que si el banco detecta un mal uso, como ya dijimos anteriormente, no querrá renovar la línea de crédito.

Para terminar, he de decir que este instrumento de financiación a corto plazo es muy común en empresas medianas, y realmente lo era también para las pequeñas, pero desde el inicio de la crisis en 2008, los bancos gradualmente han ido reduciendo su cartera de líneas de crédito, ya que para ellos es complicado el verificar el uso que le daremos a esta financiación, y por tanto, hoy por hoy, el que nos concedan una cuenta de crédito no es imposible, pero sí conlleva un importante ejercicio de confianza por parte del banco.

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Mr. Fahrenheit

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