¿Quién no se ha encontrado alguna vez en la tesitura de responder a la pregunta de: "me puedes avalar"? Supongo que la mayoría, y si no es así, aún os quedan años de vida suficientes, alguien os lo pedirá, seguro.
Así que prestad un poco de atención a las siguientes líneas, veremos qué implicaciones tiene, a qué nos comprometemos al avalar un préstamo, a un familiar, amigo o vecino, qué os pedirá el banco, qué debemos preguntarnos a la hora de decidir si hacerlo o no, impuestos por avalar, etc.