jueves, 19 de julio de 2012

Los Regalos del Banco son Retribución en Especie


Como hemos visto en el post de los regalos por nóminas, en determinados momentos los bancos y cajas ponen en marcha ofertas para captar nuevos clientes, obsequiándonos con interesantes regalos.

Estos regalos que entregan las entidades financieras, tienen la consideración de retribución en especie, por lo tanto, el banco o caja le asigna una valoración económica, y a efectos fiscales es como si hubiéramos ingresado dicha cantidad de dinero.

Con respecto a estos regalos, tenemos que estar atentos cuando los aceptamos, y comprobar quién asume su repercusión fiscal, o lo que es lo mismo, si el banco realiza el ingreso a cuenta de dicha valoración y en qué proporción.


Normalmente, este es un hecho que pasa desapercibido por la mayoría de nosotros, pero es muy importante, pues por ejemplo, si nos regalan un iPad, un televisor o similar, suponiendo una valoración de unos 400 euros y que nuestro tipo impositivo en el IRPF sea del 18%, si el banco no afronta dicho ingreso a cuenta, nos podemos ver que en la próxima declaración de la renta tengamos que pagar aproximadamente 84 euros por la imputación fiscal del regalito, o lo que es lo mismo, la retribución en especie.

En ocasiones, también debemos fijarnos cuál es la cantidad exacta que asume el banco, porque en muchos casos están realizando un ingreso a cuenta inferior a nuestro tipo marginal. La media del ingreso a cuenta que asumen las entidades financiera está entre el 18% y el 21%, por lo que, en caso de que tributemos por debajo de estos tipos en el IRPF, no tendremos problemas, sin embargo, si nuestro tipo impositivo es superior, nos veremos pagando la diferencia.

En el ejemplo anterior, un regalo valorado en 400 euros, si el banco asume un 18%, esto serían 72 euros, pero si nuestro tipo marginal es del 25% (100 euros), la diferencia entre 100 y 72 euros, será lo que nos toque a nosotros pagar a Hacienda por haber aceptado el regalo.

Otra consideración es la de los costes o gastos de envío. Me he encontrado con casos donde se han aceptado estos regalos y pasados unos días de la entrega, el banco carga en la cuenta corriente los gastos de envío de los mismos. Mucho cuidado con esto, y leed la letra pequeña, y si es posible, recoged el regalo en vuestra sucursal, para evitar estos gastos de envío o transporte, sobretodo en el caso de que el obsequio sea una entrega por partes o fascículos (como las Meigas, haberlas “haylas”), pues en cada envío nos pueden estar “desangrando” la cuenta corriente.

Por último, y esto pasa en casi todas las empresas que nos obsequian con algo: nadie regala a cambio de nada, por lo que es habitual que el regalo lleve implícito un contrato de permanencia: si se trata de la domiciliación de la nómina nos exigirán mantener la nómina durante un tiempo determinado (entre 24 y 36 meses), si es un depósito se condicionará el plazo del mismo, al igual que los planes de pensiones o algún que otro tipo de tarjeta de crédito. Por tanto, en estos casos, si creéis que no podréis cumplir con el compromiso de permanencia, preguntad por los supuestos de incumplimiento y si tienen algún coste.

2 comentarios:

  1. Buenos días,
    Buena observación y consejo para que lo tengamos en cuenta, "los regalitos" de los bancos.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Gracias por animarte a escribir, por tu apoyo y seguirnos. Lo cierto es que pagando impuestos o sin pagarlos, siguen siendo regalos, pero es importante tenerlo en cuenta para no llevarnos sorpresas futuras. Un saludo!

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