A raíz de los últimos acontecimientos acaecidos alrededor de Bankia-BFA, el debate está servido: ¿debemos utilizar dinero público para ayudar a los bancos? ¿Por qué?
La respuesta no es sencilla, y tiene muchos matices, de la que dependen muchos factores, pero del que debemos desplazar toda demagogia o visiones políticas partidistas, de las cuales me abstengo. Hay que centrarse en un punto de vista económico.