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martes, 13 de agosto de 2013

La Lotería de Cataluña: ¿perjudica o beneficia?

Ya resuena en el ambiente la más que probable, segura diría yo, aparición de la Lotería de Navidad Catalana, que se llamará algo así como Grossa de Cap d'Any (libremente el Gordo de Fin de Año).

La pregunta es, ¿aliviará las arcas o los programas sociales de la Generalitat? ¿Servirá de algo? ¿Es realmente una reivindicación política o económicamente tiene sentido? ¿Beneficia o perjudica al Estado español?

Hagamos unas sencillas cuentas y salgamos de dudas:

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Loterías y premios ¿hay que pagar impuestos?

Todo año tiene su principio y su final, y la Navidad emarca el fin y el comienzo del siguiente, esto es invariable, salga el sol por donde salga. Para los más despistados, la Navidad está cerca cuando ves a la gente en la calle revolucionada comprando boletos y números para el Sorteo de la Lotería de Navidad, en la que se proyectan esperanzas e ilusiones en ese billete de papel en el que, si la suerte y los dioses se apiadan de nosotros, podría resolver la vida al ganador, o al menos aliviar los crecientes apuros económicos.

Lo cierto es que no creo en los sorteos ni en las casualidades y, no sé si a muchos de vosotros os pasa pero, acabo comprando algún número porque a mi alrededor mucha gente adquiere sus participaciones, y sucumbo a la idea de que todos ganen menos yo, y no es tanto por quedarme sin premio, sino para evitar que se me ponga cara de tonto.

En fin, cuestiones personales a un lado, hace un tiempo leí un artículo en una edición digital de un diario nacional que explicaba qué hacer o qué no hacer si resultásemos ganadores de un premio en la Lotería de Navidad, mi sorpresa fue que dichos consejos no tocaban de ninguna manera la parte fiscal, sino que se centraba en advertencias de seguridad, del tipo: no ir a cobrar el premio sin compañía, decírselo al menor número posible de personas, no cambiar de hábitos y costumbres de forma radical, etc.
Evidentemente la seguridad es importante, y en estos tiempos más, pues hay que extremar las precauciones, no sólo frente a terceros, sino con nosotros mismos, para no derrochar ni malgastar el dinero, pero me gustaría darle una mirada tributaria a este tema, y así nos evitaremos sustos innecesarios.