domingo, 21 de octubre de 2012

Ratings, Basura y Agencias de Calificación


A estas alturas de la película, supongo que ya la mayoría sabréis lo qué son las agencias de calificación, y si no lo sabéis, con este post entenderéis un poco más a qué se dedican y su parte de culpa en el mundo de las finanzas. Os sonará lo de la triple A (AAA, o Aaa) o que si tenemos el rating de un bono basura (a la fecha del día de la publicación, el Reino de España, según Moody's, está en "Baa3", a un paso del bono basura que es Ba1, que es el activo, empresa o país con alto riesgo de suspensión de pagos), etc. Pues comencemos a ver de qué va todo esto y su papel en la crisis.


En un momento dado del año 2007, alguien se dio cuenta en los EEUU que, a su vez, otro "alguien" había metido la pata cuando valoró el riesgo de las titulizaciones hipotecarias. Estas titulizaciones eran y son una forma que tienen los bancos de paquetizar en títulos o activos las hipotecas que ellos mismos habían concedido, de tal manera que el dinero que habían prestado, lo recuperaban al vender a terceros estos títulos, hacían caja y podían volver a prestar dinero a sus clientes y continuar el ciclo.

Los compradores de estos títulos eran otras entidades financieras, fondos de inversión, etc. ¿Por qué las compraban? Por dos motivos fundamentales:

1. Las Agencias de Calificación, empresas que se encargan de valorar el riesgo de activos, otras empresas y Estados, en un momento dado, examinaron estas titulizaciones hipotecarias y las certificaron con un riesgo bajo o nulo

2. Los compradores de dichos títulos, percibirían sustanciosos beneficios, ya que las hipotecas se estaban pagando y con interesantes rendimientos, por tanto, los compradores obtendrían dicha rentabilidad.

¿Qué ocurrió entonces? Pues lo que las famosas Agencias de Calificación dijeron que era "buenísimo" y seguro, empezó a "oler mal": las hipotecas se empezaron a dejar de pagar y a caer en mora, con lo que se descubrió que la mayoría de ellas estaban mal concedidas por los bancos (por eso lo de "hipotecas basura o subprime"), de tal manera que tenían un riesgo de impago mucho mayor al que se había dicho, de tal formo que la desconfianza hizo que el valor de dichos títulos comenzara a decaer porque tenían un elevado riesgo de no valer nada y altísimas probabilidades de que no se pagaran las rentabilidades prometidas.

Estos examinadores o calificadores del sistema financiero, metieron la pata. Pero no pasó nada.

Las tres agencias de calificación más conocidas son Moody's, Fitch y Standard & Poors, entre ellas se reparten el pastel de valorar y examinar al resto del sistema económico mundial.

Todas ellas son empresas. No pertenecen a ningún gobierno, ni son organismos públicos, ni instituciones supranacionales, son empresas con ánimo de lucro, incluso, Moody's y Fitch cotizan en bolsa.

Supongo que a estas alturas, todos nos estamos preguntando lo mismo. ¿Por qué todo el sistema se rinde a las valoraciones de estas empresas cuando son actores principales en la actual crisis? ¿Si tienen ánimo de lucro, no es posible que intereses de cualquier tipo se interpongan e influyan en sus valoraciones?

Para que os hagáis una idea y a modo de ejemplo:

Moody's, en el año 2007 obtuvo unos ingresos de 2.259 millones de dólares, en 2008 bajo algo, a 1.755 millones de dólares, en el 2009 llegaron a 1.797 millones de dólares, en 2010 fueron 2.032 millones, en 2011 ingresaron 2.280 millones y a mitad de 2.012. ya llevaban ya 1.287 millones de dólares, lo que nos hace presagiar que llegaran aproximadamente a unos 2.600 millones de dólares al final de 2012.

Algunos pensaréis: "¡qué mal pensado eres, Mr. Fahrenheit...!" Evidentemente, estas agencias de calificación tienen sus controles, y no podrán operar en los mercados de valores, tendrán sus restricciones, etc., pero, ¿y los dueños de estas agencias de calificación? ¿Están controlados? ¿Controlan ellos los mercados? ¿Y si deciden bajar la calificación a una empresa o un país, quién se beneficia de ello?

Los propietarios de las Agencias de Calificación
Bueno, decir Moody's es hablar de Warren Buffett (de este señor ni digo nada, es un gurú de las finanzas mundiales conocidísimo) y de The Capital Group, además de un montón de bancos, entidades financieras y otras empresas del mundo de las finanzas de EEUU.

En Standard & Poors (Ricos y Pobres, traducido al castellano antiguo) el propietario es el editorial Mc Graw Hill, pero que a su vez está participado por The Capital Group y una serie de empresas financieras que también son accionistas de Moody's, como pueden ser BlackRock, State Street, Vanguard Group y T. Rowe Price.

Fitch, la más europea de las agencias es de un francés, Marc Ladreit de Lacchariere, uno de los empresarios más influyentes del país galo. Controla la agencia a través de una de sus empresas FIMALAC, un gran holding financiero. La otra parte del pastel de Fitch la tiene el grupo Hearst, familiares del archiconocido William Randolf Hearst (¿has visto "Ciudadano Kane"?), dueños de más de 15 diarios, revistas muy conocidas y 29 canales de televisión.

Todas estas empresas, que participan en los capitales de estas agencias de calificación, tienen intereses en el devenir de las finanzas, "pudiendo" estar interesadas en la sobrevaloración de los activos que van a vender o la rebaja del precio de los que van a comprar.

¿Quién puede asegurar su neutralidad cuando hay dinero e intereses de por medio?

Mr. Fahrenheit

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